Modelo Triple Delictivo (TRD) de Santiago Illescas

Modelo Triple Delictivo (TRD) – Santiago Illescas

El Modelo Triple Delictivo (TRD) ofrece una visión integral del comportamiento antisocial y delictivo, considerando la interacción entre factores personales, sociales y ambientales. Este enfoque permite analizar cómo las condiciones individuales y contextuales se combinan para generar vulnerabilidad o protección frente al delito.

Fuentes de Riesgo

Fuente A: Riesgos Personales

Comprende las características individuales, tanto innatas como adquiridas, que influyen en la propensión a conductas antisociales. Incluye rasgos como la impulsividad, el egocentrismo o las creencias antisociales frente a prosociales.

  • Definición: Factores personales asociados al riesgo delictivo.
  • Ejemplo: Adolescente con baja tolerancia a la frustración y tendencia agresiva.

Fuente B: Riesgos en el Apoyo Prosocial

Incluye las condiciones familiares, educativas y sociales que moldean al individuo y afectan su vulnerabilidad frente al delito. Se consideran la calidad de la crianza, la educación y las relaciones sociales.

  • Definición: Contextos sociales y educativos que influyen en la conducta.
  • Ejemplo: Joven con entorno escolar deficiente y amistades vinculadas a pandillas.

Fuente C: Riesgos en las Oportunidades Delictivas

Se refiere a las condiciones ambientales y situacionales que facilitan o dificultan la comisión de delitos. Incluye la disponibilidad de bienes vulnerables, la falta de vigilancia o la exposición prolongada en espacios públicos.

  • Definición: Factores externos que generan oportunidades delictivas.
  • Ejemplo: Barrio con escasa vigilancia y abundancia de propiedades vulnerables.

Medidas D: Conducta Antisocial

Representan los indicadores observables de la conducta antisocial o delictiva de un individuo, independientemente de su edad o contexto. Se obtienen mediante autoinformes, evaluaciones familiares o escolares, y registros policiales o judiciales. En el modelo TRD, las Medidas D son variables criterio, mientras que las fuentes A, B y C son variables predictoras.

Motivación Antisocial (MA)

La motivación antisocial se define como el grado de disposición de una persona para involucrarse en conductas delictivas en un momento determinado. Surge de la interacción entre los riesgos personales (A) y los riesgos en el apoyo prosocial (B), expresándose como una función:

MA = f(A, B)

Cuanto más desfavorables sean las combinaciones de A y B, mayor será la propensión antisocial. Esta motivación es probabilística —incrementa la posibilidad del delito, pero no lo determina— y dinámica, ya que varía conforme cambian los factores personales y sociales.

Vulnerabilidad Diferencial para el Delito

Extiende la Fuente C y se refiere al grado de exposición o facilidad que un contexto o individuo presenta frente al delito, en comparación con otros similares. Ejemplos incluyen la densidad de establecimientos vulnerables, la proporción de personas que trabajan de noche o el tiempo promedio que se pasa fuera de casa.

Riesgo Individual y Social de Conducta Antisocial

El Riesgo Individual de Conducta Antisocial (RCAi) expresa la probabilidad de que una persona participe en actividades antisociales, resultado de la combinación entre su motivación antisocial [f(A,B)] y el nivel de exposición a oportunidades delictivas (C). En términos funcionales, puede representarse como:

RCAi = f(A, B, C)

Los individuos con las combinaciones más desfavorables de riesgos personales, sociales y ambientales presentan los niveles más altos de riesgo de conducta antisocial.

A nivel colectivo, el Riesgo Social de Conducta Antisocial (RCAs) se define como la suma de los riesgos individuales presentes en una comunidad o sociedad:

RCAs = Σ RCAi = Σi f(Ai, Bi, Ci)

Dado que los riesgos personales (A) suelen distribuirse de manera similar entre los grupos sociales, las mayores tasas de delincuencia se observan en aquellos con menor apoyo prosocial (B) y mayores oportunidades delictivas (C).

Ejemplo Integrador

Un adolescente de 16 años presenta impulsividad y baja empatía (Fuente A), vive en un hogar con crianza inconsistente y amistades antisociales (Fuente B), y reside en una colonia con alta disponibilidad de bienes vulnerables y poca vigilancia (Fuente C). La interacción de estos tres elementos configura una dimensión de riesgo elevada, aumentando la probabilidad de que se involucre en conductas delictivas. Las Medidas D permitirán observar y cuantificar dicha conducta, mientras que la motivación antisocial y el riesgo individual explican su origen y dinámica.

Publicar un comentario

0 Comentarios

Modelo Triple Delictivo (TRD) de Santiago Illescas